|
La temperatura de un montón tiene una función determinante en la diversidad de especies microbianas que difieren entre ellas por su capacidad de degradación.
|
Durante la biodegradación, los microorganismos ya presentes en los substratos producen calor oxidando le materia orgánica.
El nivel de temperatura del compost depende
- de la producción de calor por los microorganismos.
- de las pérdidas causadas por la aeración y el medio ambiente.
- de la tasa de humedad retenida en el montón. Este puede tener una función moderada en el recalentamiento o enfriamiento del compost.
La duración durante la cual el compost permanece caliente depende
- de la composición química de la materias en descomposición.
- del tamaño del montón.
- de la forma del montón.
Según la temperatura del montón, los microorganismos son activos y capaces de multiplicarse o no.
La eficacia de algunos funghi a asimilar las fuentes complejas de carbono como la celulosa o la lignina ha sido demostrada hasta una temperatura de aproximadamente 55°C.
En el curso del proceso de compostage, la temperatura tiende a aumentar rápidamente favoreciendo al mismo tiempo la volatilización de compuestos olorosos.
Los científicos y hombres vinculados han determinado los niveles de temperaturas óptimas para cada fase del ciclo de la biodegradación.

Así, durante la fase activa termófila, unos organismos patógenos son destruidos, los más comunes son Escheria coli, Staphylocossus aureus, Bacillus subtillus y Clostridium botulinum.
La temperatura de un montón tiene una función determinante en la diversidad de las especies microbianas que se diferencian entre ellas por su capacidad de degradación.
Sin embargo, contrariamente a la evaluación del consumo de oxígeno, la evaluación de la temperatura solo es una medida indirecta de las degradaciones aerobias de los substratos.
El mantenimiento de una temperatura óptima para una fase de compostage dada, no significará forzosamente que el rendimiento óptimo de la biodegradación aerobia sea conseguido durante esta misma fase.
Por esta razón, las sondas de medida Umic pueden combinar la medida de la tasa de oxígeno junto a las de temperatura.
La cantidad de oxígeno en un montón es el elemento determinante del desarrollo del proceso de biodegradación aerobia, naturaleza y concentración de los productos resultantes.
Pulse aquí para saber más sobre la función del oxígeno en el compost.
>> Tomar medidas en diferentes lugares del montón y a diferentes profundidades a partir del cumbre hasta los lados.
>> Insertar la barra en el compost y dejarla el tiempo necesario para obtener una medida estable, 5 minutos son generalmente suficientes y no se requiere ninguna calibración preliminar.
>> Reparar las bolsas más calientes, cuales hay que supervisar con mucho atención porque es mejor no sobrepasar los 60° C para tener un gran diversidad de espieces microbianas.
>> Registrar los datos recogidos en forma de tablas o de gráficos de manera a asegurar un seguimiento de la evolución y poder aerar en el momento oportuno.
>> Cuando la temperatura desvia de su valor óptimo, aerar el montón.
UMIC ha pensado a un sistema integrado que hace todo para usted, desde la medida hasta el desencadenamiento de los ventiladores, pasando por una regulación inteligente del contenido de oxígeno y temperatura. Acoplado a UMIC F1, F2 ó F3, UMIC Aero es LA SOLUCION para una gestión optimizada del compost.
|
|
|
|
|
|
|
El programa informático Aero administra un sistema de aeración forzada según 4 modos de funcionamiento :
- control y regulación según la temperatura, - control y regulación según la concentración de oxígeno, - regulación según una temporización,
- regulación manual.
|
|
|
Descubra lo que UMIC Aero puede hacer para usted.